La Digoxina es un medicamento que pertenece al grupo ATC C01AA05, utilizado en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca congestiva y la fibrilación auricular crónica. Este fármaco actúa aumentando la fuerza de contracción del músculo cardíaco y disminuyendo la frecuencia cardíaca.
En España, según datos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, en 2019 se dispensaron más de 1.5 millones de envases de Digoxina, lo que representa un aumento del 2.6% con respecto al año anterior.
La dosis recomendada varía según las necesidades individuales del paciente y su respuesta al tratamiento. Por lo general, se inicia con una dosis baja que se va ajustando gradualmente hasta alcanzar el efecto deseado. Es importante tener en cuenta que la Digoxina tiene un estrecho margen terapéutico, por lo que es necesario realizar controles periódicos para evitar posibles efectos adversos.
Entre los efectos secundarios más comunes se encuentran las náuseas, vómitos y diarrea. También puede producir trastornos visuales como visión borrosa o cambios en los colores percibidos. En casos graves puede provocar arritmias cardiacas o incluso fallo cardíaco.
Es importante destacar que existen ciertas situaciones en las que no está recomendado el uso de Digoxina, como por ejemplo durante el embarazo o la lactancia, en pacientes con hipersensibilidad conocida a este fármaco o aquellos con enfermedades como bloqueo auriculoventricular completo o síndrome del seno enfermo.
En cuanto a las interacciones medicamentosas, la Digoxina puede potenciar los efectos de otros fármacos que disminuyen la frecuencia cardíaca, como los betabloqueantes o los antagonistas del calcio. También puede verse afectada por algunos antibióticos, antifúngicos y antiinflamatorios no esteroideos.
En resumen, la Digoxina es un medicamento útil en el tratamiento de ciertas enfermedades cardíacas, pero su uso debe ser cuidadosamente supervisado por un profesional sanitario. Es importante seguir las indicaciones del médico y realizar controles periódicos para evitar posibles efectos adversos.