La xipamida es un diurético tiazídico utilizado para tratar la hipertensión arterial y la insuficiencia cardíaca congestiva. Pertenece al grupo ATC C03BA10.
La xipamida actúa en los riñones, donde aumenta la eliminación de agua y sodio del cuerpo. Esto reduce el volumen de líquido en los vasos sanguíneos, lo que disminuye la presión arterial y facilita el trabajo del corazón.
En España, según datos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, en 2019 se dispensaron más de 1 millón de envases de xipamida. Además, su uso ha ido en aumento en los últimos años.
La dosis recomendada de xipamida es de 10-20 mg una vez al día. Puede tomarse con o sin alimentos. Es importante seguir las indicaciones del médico o farmacéutico para evitar efectos secundarios no deseados.
Entre los efectos secundarios más comunes se encuentran la hipopotasemia (bajo nivel de potasio en sangre), hiponatremia (bajo nivel de sodio en sangre) y alteraciones gastrointestinales como náuseas o diarrea. También puede producir mareo o debilidad muscular.
Es importante tener precaución al tomar xipamida si se tiene antecedentes de gota o diabetes mellitus tipo 2, ya que puede aumentar los niveles séricos de ácido úrico y glucosa respectivamente.
Además, debe evitarse su uso durante el embarazo y la lactancia debido a que no hay suficiente información sobre su seguridad en estos casos.
En resumen, la xipamida es un diurético tiazídico utilizado para tratar la hipertensión arterial y la insuficiencia cardíaca congestiva. Su uso ha ido en aumento en España en los últimos años y su dosis recomendada es de 10-20 mg una vez al día. Es importante seguir las indicaciones del médico o farmacéutico para evitar efectos secundarios no deseados.