La azatioprina es un medicamento inmunosupresor que se utiliza para prevenir el rechazo de órganos trasplantados y para tratar enfermedades autoinmunitarias como la artritis reumatoide, la enfermedad inflamatoria intestinal y el lupus eritematoso sistémico.
En España, según datos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, en 2019 se dispensaron más de 1.3 millones de envases de azatioprina, lo que supone un aumento del 2.7% respecto al año anterior.
La azatioprina actúa inhibiendo la síntesis de ADN y ARN en las células que participan en la respuesta inmunitaria. De esta forma, se reduce la actividad del sistema inmunológico y se evita que ataque a los tejidos propios del cuerpo.
Este medicamento se administra por vía oral y su dosis varía según la indicación terapéutica. En el caso del trasplante renal, se suele iniciar con una dosis de 3-5 mg/kg/día y luego se ajusta según los niveles sanguíneos de azatioprina y la respuesta clínica del paciente. En las enfermedades autoinmunitarias, las dosis suelen ser menores (1-2 mg/kg/día).
La azatioprina puede producir efectos adversos como náuseas, vómitos, diarrea o dolor abdominal. También puede aumentar el riesgo de infecciones debido a su acción inmunosupresora. Por ello, es importante realizar controles periódicos para detectar posibles complicaciones.
Además, este medicamento puede tener interacciones con otros fármacos, como los anticoagulantes o los antiinflamatorios no esteroideos. Por ello, es importante informar al médico de todos los medicamentos que se estén tomando antes de iniciar el tratamiento con azatioprina.
En cuanto a las precauciones especiales, la azatioprina está contraindicada en pacientes con hipersensibilidad conocida al principio activo o a alguno de los excipientes de la formulación. También está contraindicada durante el embarazo y la lactancia debido a su potencial teratogénico y mutagénico.
En resumen, la azatioprina es un medicamento inmunosupresor que se utiliza para prevenir el rechazo de órganos trasplantados y tratar enfermedades autoinmunitarias. Aunque puede producir efectos adversos y tener interacciones con otros fármacos, su uso adecuado bajo supervisión médica puede mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes.